Selores: un rincón único en el corazón de Cabuérniga
Selores
Selores: pequeño pueblo, gran valle
Selores es una pequeña localidad del municipio de Cabuérniga, en Cantabria, con algo más de 70 habitantes y situada a unos 2 km de la capital del valle, Valle de Cabuérniga. Está enclavado en un valle estrecho a unos 250 metros de altitud, rodeado de montes verdes y atravesado por el río Saja, que marca el límite este del pueblo.
A diferencia de otros destinos más masificados, aquí todo ocurre a un ritmo tranquilo: pocas casas, caminos sencillos, prados y huertas. El pueblo se organiza en cuatro barrios tradicionales —La Mahílla, La Bolera, La Curraliega y La Fuente—, lo que le da esa sensación de “aldea repartida”, muy típica de los pueblos cántabros de interior.
diferencia de otros destinos más masificados, aquí todo ocurre a un ritmo tranquilo: pocas casas, caminos sencillos, prados y huertas. El pueblo se organiza en cuatro barrios tradicionales —La Mahílla, La Bolera, La Curraliega y La Fuente—, lo que le da esa sensación de “aldea repartida”, muy típica de los pueblos cántabros de interior.
Entre el río Saja y el Parque Natural Saja-Besaya
Selores está literalmente abrazado por el paisaje del Parque Natural Saja-Besaya, el espacio protegido más extenso de Cantabria, conocido por sus hayedos, robledales, rutas de senderismo y la presencia de fauna como corzos, jabalíes o rapaces.
Desde el propio pueblo puedes acceder a pistas y caminos que conectan con el valle y con miradores naturales. Uno de los puntos más característicos es el mirador en el camino hacia Zarceillo, desde donde se dominan el pueblo y el valle del Saja
Datos interesantes Saja nansa
Aunque es pequeño, Selores conserva elementos patrimoniales interesantes:
La casona de los Cabeza o Mayorazgo de la Fuente, una casa solariega de finales de la Edad Moderna.
Un humilladero del siglo XVIII cerca de la iglesia.
La iglesia parroquial, reconstruida a comienzos del siglo XX.
Las casas de piedra con balcones de madera, los escudos esculpidos y las portadas tradicionales encajan con la estética clásica del Valle de Cabuérniga, donde la arquitectura popular montañesa está especialmente bien conservada.
Datos interesantes sobre selores
Conoce mejor el entorno
fiesta de San Vicente
Selores celebra la fiesta de San Vicente el 1 de septiembre, momento en el que el pueblo se llena de vecinos y familias que regresan al valle. El resto del año, la vida es pausada: ganado tudanco en los prados, vecinos que se conocen todos y un entorno perfecto para quien busca descanso real, paseos cortos desde la puerta del apartamento y la sensación de estar en un pueblo cántabro auténtico, no en un decorado turístico.
El entorno de Selores y el Valle de Cabuérniga
A pocos minutos de Selores se despliega uno de los paisajes más emblemáticos de Cantabria: el Valle de Cabuérniga, en el curso medio del río Saja y en pleno corazón de la Reserva del Saja y del Parque Natural Saja-Besaya. Es un valle relativamente aislado por la orografía, al que se accede desde el norte por la hoz de Santa Lucía, lo que ha permitido conservar muy bien su paisaje y su forma de vida tradicional.
Cabuérniga: identidad rural y naturaleza protegida
El municipio de Cabuérniga agrupa varios pueblos con una fuerte personalidad rural: Valle, Terán, Carmona, Renedo, Sopeña, entre otros. Todos comparten casas montañesas de piedra, balcones de madera y una economía ligada históricamente al ganado tudanco y al bosque. El territorio forma parte de la Reserva del Saja, conocida por su riqueza forestal, sus hayedos y robledales, y por ser zona clásica de observación de fauna.
Desde Selores, en pocos kilómetros se llega a enclaves muy reconocibles: la Collá de Carmona, un puerto de 606 m con vistas abiertas al valle; el mirador de la Asomada del Riberu sobre Carmona; el Mirador de la Vueltuca en Valle; o cimas como el Cueto la Caorra (1.189 m), además del salto de agua del Pozo del Amo en el río Saja. Son puntos ideales para excursiones de medio día, fotografía de paisaje y pequeñas rutas en coche combinadas con paseos cortos
La ruta de los 10.000 del Soplao: deporte y paisaje
Muy cerca del valle se celebra cada año la prueba de los 10.000 del Soplao, conocida como el “infierno cántabro”. Se trata de un evento deportivo con múltiples modalidades (BTT, ultramaratón, maratón a pie, gravel, etc.) que tiene su epicentro en Cabezón de la Sal y recorre gran parte del centro-oeste de Cantabria, pasando por bosques, pistas de montaña y zonas cercanas a la cuenca del Saja. Es un buen ejemplo de cómo se combina deporte de resistencia, naturaleza y patrimonio rural en esta zona.